La Bienal de Flamenco de Sevilla presenta en 2026 una de sus ediciones más amplias y articuladas, desplegando su programación entre el 9 de septiembre y el 3 de octubre. Bajo la dirección de Luis Ybarra, el festival reúne 72 funciones en 11 espacios escénicos, con 52 nuevas producciones, 22 estrenos absolutos y una destacada presencia de propuestas concebidas como “noches únicas” y “matinés únicas”, planteadas como experiencias irrepetibles.
El eje central de la programación se sitúa en el Teatro de la Maestranza, donde se presentan algunos de los hitos de esta edición. Destaca el estreno absoluto de Infinita de Sara Baras, junto a nuevas creaciones como Bolero de blanco y negro de Israel Galván. A ello se suman encuentros singulares como el de Juan Manuel Cañizares con la ROSS o propuestas de figuras como José Mercé, Manuel Liñán, Farruquito o Carmen Linares, encargada de cerrar el ciclo.
La inauguración se traslada a la Real Maestranza de Caballería de Sevilla con la gala El mundo por montera, que reúne a artistas como Arcángel, La Tremendita o Patricia Guerrero.
La recuperación del Teatro Lope de Vega introduce una línea centrada en el estreno y la creación contemporánea, con propuestas de Dorantes, Rafael Riqueni o David Coria. En paralelo, el Teatro Central articula la vertiente más experimental, con estrenos de Andrés Marín o Rosario La Tremendita.
Otros espacios como Espacio Turina, Teatro Alameda o la Real Fábrica de Artillería acogen recitales, estrenos y encuentros entre artistas. El programa se extiende además a enclaves patrimoniales como el Real Alcázar de Sevilla o la Iglesia de San Luis de los Franceses, donde se desarrollan propuestas en diálogo con la música antigua.
La Bienal incorpora también actividades dirigidas al público familiar, como el espectáculo Tirititrán en CaixaForum Sevilla, reforzando su vocación formativa y de creación de nuevos públicos.
Esta edición se sitúa en un contexto simbólico, al cumplirse un siglo de la consolidación del flamenco como arte escénico. La programación traza así un recorrido que conecta tradición y contemporaneidad, reuniendo figuras históricas y nuevas voces en un mapa escénico que convierte a Sevilla en epicentro internacional del flamenco.