LITERATURA
CINCO AÑOS SIN RAMÓN SAUCEDO, EL HOMBRE QUE LEÍA LIBROS
Por
José Cenizo Jiménez
Post #7

 

CINCO AÑOS SIN RAMÓN SAUCEDO, EL HOMBRE QUE LEÍA LIBROS

(A Ramón Saucedo Pérez, 1941-2021, in memoriam)

José Cenizo Jiménez

 

El hombre que leía libros era hombre de campo. Trabajaba el trigo, la aceituna, el girasol… De niño dicen que en su casa se leía mucho, como lo hicieron sus abuelos. Cuentan que tras el largo y laborioso trabajo del campo en esas casas reinaba el silencio, porque padres e hijos estaban leyendo, viviendo otras vidas a elegir. Junto a su hermano, su mayor deseo cuando juntaban unos ahorrillos no era gastarlo en juguetes sino en libros o tebeos. ¿Cabe metáfora más clara del poder de la lectura, de la atracción hacia los maravillosos libros?

El hombre que leía libros tenía por delante la vida y decidió permanecer en su pueblo. Y no le fue mal. Sacó la familia adelante y esto le hacía feliz. Estaba agradecido al campo, tan duro y a la vez mágico, atractivo, poderoso, todo vida y fuerza, esperanza de siembra y de cosecha continuas. Sin apenas estudios, no quería renunciar a otra siembra, a otra mies, a otra luz y a otra vida, la de la cultura, la de los libros. Vida sobre vida.

Y leía y leía cada libro de la biblioteca del pueblo, generosa y variada, un tesoro no escondido del pequeño pueblo. Y así, el hombre que leía libros fue feliz por completo, porque lo que no le daba la tierra, el campo tan lleno de frutos, se lo ofrecían los libros, tan llenos de recompensas también.

El hombre que leía libros, todos los libros, falleció un cruel mes de febrero y ese día en la biblioteca del pueblo dicen, cuenta la leyenda, que una lágrima sutil y profunda resbaló por su libro preferido y que las hojas de todos los libros que había leído amanecieron más lánguidas, como apenadas, sin la tersura habitual. Echaban de menos a su mejor lector, la magia de su pasión y la bondad de su mano y de su alma.

SONETO DE JOAQUÍN RAMÓN PÉREZ BUZÓN

Mi querido paisano y amigo el profesor de Historia Joaquín Ramón Pérez Buzón me traslada este poema dedicado a su vecino Ramón, que reproduzco con gusto y agradecimiento:

 

A Ramón (In Memoriam)

 

No pude despedirme; te marchaste

como viviste, sin afectación,

llano y humilde. Roto el corazón

a toda la familia nos dejaste.

 

A Paradas muchos años amaste

y serviste desde la Transición;

y a la Cooperativa, Ramón

(Saucedo Pérez), también te entregaste.

 

No pude en tu final hablar contigo

de Galdós, de Torralba, de cultura.

No pude llevarte un libro, el amigo

 

que te acompañó siempre -la lectura-.

¡Bien sabes tú por qué “Hércules” te digo

entre las letras y la agricultura!

 

BREVE RESEÑA BIOGRÁFICA DE RAMÓN SAUCEDO PÉREZ

 

La ofrecemos con la ayuda de su hija Delia Saucedo Galindo, abogada. La ofrecemos con la ayuda de su hija Delia Saucedo Galindo, abogada. Reproduzco sus palabras en correo personal. Gracias.

 

“La afición de mi padre por la lectura viene desde la cuna a través de sus padres y abuelos. Su abuela paterna, Encarnación Sánchez, estudió Magisterio en Utrera, lo que le abrió todo un mundo de oportunidades culturales en aquella época y más siendo mujer. En casa de mis abuelos se guardaba un libro sobre los últimos tiempos en la provincia filipina de Ilocos dedicado por la hija del gobernador, compañera de estudios. Su amor por la cultura la transmitió a sus hijos, entre ellos mi abuelo, Joaquín Saucedo Sánchez, también gran lector.

Su abuelo paterno, Ramón Pérez Botana, padre de mi abuela Concha Pérez Lara, estuvo en su juventud en el seminario, lo que también le dio formación y llegó a ser Alcalde de Paradas. La gente que conoció a mis abuelos cuenta que después del trabajo, en aquella casa reinaba el silencio porque padres e hijos estaban leyendo.

Mi padre tuvo la suerte que compartió esta afición con su hermano Joaquín, con quien compartía libros y conversaciones. Ellos contaban que su mayor deseo cuando juntaban unos ahorrillos no era gastarlo en juguete sino en libros o tebeos.

Asiduos de la Biblioteca, en las tarjetas de algunos libros se podían encontrar las firmas de tresgeneraciones de Saucedo, abuelo, hijos, y nietos. No te puedo decir un autor preferido porque él leíade todo, aunque le encantaban los clásicos: Quevedo, Baroja, Pérez Galdos…

Leía de todo: novela teatro poesía, ensayo, estudios de investigación... Aunque

su tema preferido era la Historia. Amante de su pueblo, de su historia y su cultura, participóactivamente desde joven en distintos ámbitos sociales y culturales: Hermandad de Jesús Nazareno yStma. Virgen de los Dolores, Círculos Recreativos o Casino, Peña Flamenca, Cooperativa, de las quefue Presidente, Concejal desde la constitución del primer Ayuntamiento democrático, colaborador conautores locales, con Radio Futuro, escribió artículos, presentador del Pregón de Semana Santa,Exaltador de la Saeta, y participante activo en coloquios, charlas y jornadas.

Le gustaba escribir, poesía, cuentos (uno creado especialmente para mí), relatos y loúltimo que escribió fue una obra de teatro que me enseñó el verano pasado.

En fin, una vida muy rica que nos sirve de ejemplo a sus hijos a los que también transmitió supasión por la cultura en general y con la lectura en particular, aunque no le llegamos ni a la suela delos zapatos”.

 

Comparte