FLAMENCO
EL XXI FESTIVAL FLAMENCO DE PARADAS HOMENAJEA A MÁXIMO LÓPEZ JIMÉNEZ
Por
José Cenizo Jiménez
Post #18

Hola. Como podéis ver en el cartel, el próximo sábado 22 de agosto el XXI Festival Flamenco de Paradas, mi querido pueblo, ofrece un homenaje a uno de sus paisanos ilustres, el escritor Máximo López Jiménez. Habrá un encuentro entre poesía y flamenco, como corresponde al homenajeado, un hombre con una afición inmensa por el flamenco, letrista premiado en muchos concursos, activista cultural de primer orden, investigador de las esencias de su pueblo, nuestro pueblo. 

Artistas flamencos de calidad del cante, del baile y del toque darán un color especial a esa noche paradeña y universal. Una buena cita para los aficionados que lo deseen. Suerte a todos esa noche mágica en un lugar especial de Paradas, la Ermita de san Albino. 

Detalles en el propio cartel, con Máximo López en el centro, rodeado de imágenes del pueblo, el cantaor Miguel Vargas, arriba a la izquierda, y diversos lugares a los que ha cantado en sus versos el poeta y letrista, como la iglesia de san Eutropio o la fuente del Cañuelo. Abrazos. Sed felices.

Os dejo enlace a la entrevista de María Isabel Lara a Máximo López en Radio TV Futuro de Paradas:

https://youtu.be/ue7MaUkZfCQ?si=xDMyc7rpUqtcg79M

 

Y esta reseña de su libro Memento de cal y arena que hice en 2014:

 

Máximo López Jiménez, Memento de cal y arena (Letras flamencas), Sevilla, 2014.

            Máximo López (Paradas -Sevilla-, 1955) es escritor, poeta y letrista de flamenco. Sus letras han sido llevadas al cante por artistas como Jesús Carrillo, Joaquín el Bicho o Rubito Hijo. Ahora las publica en un libro de título tan expresivo: Memento de cal y arena. Intenta ser un compendio de la vida, expresada en los cánones métricos y retóricos del flamenco.

            El amor y homenaje a poetas y artistas flamencos de Andalucía se refleja en poemas como los dedicados a Toronjo, Pastora Pavón o Juan Breva. Así se acuerda de Toronjo:

La voz,

y de la alondra su canto,

ni a Dios que pidas la voz,

nunca podrás igualarlo

cuando abre el corazón

el Toronjo por fandangos.

Máximo nunca olvida la poesía que heredamos de tres grandes como Miguel Hernández, Antonio Machado y García Lorca, cercanísimos, por cierto, al flamenco, y tres de los poetas más llevados al cante. Así, por ejemplo, a Hernández lo recupera intertextualmente en “Despertó de tres heridas” (Granaínas de la Huerta), que termina: “Despertó con tres heridas, / eco de la mala suerte. / Tres naves a la deriva: / la del amor y la muerte / y también la de la vida”.

            El autor es un aficionado de primera, y su mucha afición a la espalda hace que, como creador, sea fiel a la esencia de las coplas tradicionales, logrando coplas redondas, listas para el cante. Las facetas más importantes del vivir están en estos tercios, el amor sobre todo, pero también la madre, la muerte, la denuncia social o la reflexión filosófica. Veamos algunas muestras como despedida de este letrista y poeta que, con Memento, deja por escrito su caudal de afición y  lirismo: “La sangre a mí se me para / cada vez que yo te miro / y  tú me vuelves la cara”; “Para qué darles más vueltas / a la torva del molino: / siempre sale el mismo pan / si no le cambias el trigo”; “Qué mala, Dios mío, / qué mala es mi suerte, / porque no hay pena suelta por el mundo / que a mí no me encuentre”.   

 

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