PSICOLOGÍA EN EMERGENCIAS
PSICÓLOGOS A PIE DE CALLE
Por
Manuel Salgado
Post #12

En parte, entiendo que todavía haya personas a día de hoy que se planteen para qué acudimos los psicólogos a aquellos lugares donde ha habido algún tipo de desastre, en forma de accidente, fenómeno de la Naturaleza o ataque terrorista.

Por desgracia, hace unos días esta última causa de emergencia se ha vuelto a dar en nuestro país, aunque realmente es una situación que lleva ocurriendo desde hace años en otros lugares de este planeta, lejos de la vieja Europa.

Cuando saltó la noticia del atentado en Barcelona el pasado jueves, a las pocas horas se informaba de que un grupo de psicólogos se trasladaba al lugar de los hechos, alrededores y hospitales, para atender a las víctimas.

Seguro que muchas personas pensarían… ¿psicólogos?, ¿para qué?, no son médicos ni enfermeros, no llevan armas, no toman decisiones políticas, no son bomberos,... ¿Qué sentido tiene? Es por esto que me decido a escribir este artículo, para aclarar algo más qué pinta un psicólogo en atención de emergencia, catástrofes y desastres.

Básicamente, cuando los psicólogos acudimos a un lugar en el que hay un estado de emergencia, vamos de la mano de los otros profesionales que allí están actuando, es decir, policías, bomberos, médicos, etc., para integrarnos en las pautas marcadas.

A nivel puramente psicológico, nuestra labor central es la de reducir la duración y la intensidad de las consecuencias emocionales sobre lo ocurrido, para que así las personas que experimentaron el suceso normalicen sus vidas lo antes posible, sin que por ello podamos evitar el duelo posterior, algo que incluso es hasta esperable y necesario.

En este sentido, la intervención puede ser con los propios afectados, con personas allegadas a estos o con testigos de lo ocurrido, incluyendo también a los profesionales que participan en las diversas actuaciones a realizar.

En cuanto a qué se hace desde el rol del psicólogo son, entre otras funciones, éstas: Atender a la manera en la que la persona está asimilando los hechos; la identificación de un ser querido que haya perdido la vida; la verbalización de expresiones de autoculpa; el desconocimiento de lo que realmente le ha ocurrido y dónde se encuentra en esos momentos; la relación que pueda establecerse con los Medios de Comunicación; el contacto y explicación de los hechos a los familiares cercanos; el apoyo físico –incluso dar un abrazo de protección si es necesario-, a veces como única manera de estar en un principio, casi sin mediar palabra.

Lo que se pretende con todo esto es que la persona no se cree un mundo paralelo, en el que siga sin percatarse de su realidad.

Respecto a los profesionales intervinientes se hace un trabajo insitu, pero sobre todo a los días de finalizar toda la intervención, de manera que puedan airear sentimientos y pensamientos, lo cual les permita seguir con su día a día Esto es lo que se conoce como Debriefing.

LA PREGUNTA DEL "MILLÓN": ¿Has sufrido alguna vez un accidente o vivido un desastre y echaste de menos un psicólogo que te apoyara?

Deja tus comentarios. Serán bienvenidos desde el respeto y la libertad de expresión.

Si quieres saber más, pásate por aquí: www.cairys.es

Manuel Salgado Fernández

PSICÓLOGO CLÍNICO //  Col. AN-2.455

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