La obra, escrita por Cayetano Martínez de Irujo, ofrece un retrato íntimo y documentado de Cayetana de Alba a través de testimonios de familiares y personas cercanas.
Durante el acto, el autor destacó la complejidad de su madre, a quien definió como una figura carismática y generosa, pero también exigente, subrayando su carácter único dentro de la historia de la aristocracia española.