Isla Mágica se adentra este otoño en el territorio del miedo con una transformación integral que convierte el parque temático sevillano en un gran escenario de Halloween. Desde la entrada, la decoración, la iluminación, la música y la aparición de personajes alteran por completo la fisonomía habitual del recinto y proponen al visitante un recorrido por un universo donde cada espacio adquiere una nueva dimensión. La propuesta apuesta así por un Halloween inmersivo, capaz de combinar ocio, espectáculo y ambientación para públicos de distintas edades.
La transformación se conforma en seis áreas temáticas, cada una con una identidad propia: Apocalipsis Maya en El Dorado, Piratas Fantasmas en La Guarida de los Piratas, Territorio Jíbaro en Amazonia, Día de Muertos en El Fuerte, Truco o Trato en la Fuente de la Juventud y La Peste en Sevilla Puerto de Indias. Seis escenarios que convierten el paseo por Isla Mágica en una sucesión de universos de terror y que refuerzan la dimensión cultural y escénica de una celebración que encuentra en la ambientación uno de sus principales atractivos.
La programación amplía además sus propuestas para atender tanto al público familiar como a adolescentes y adultos en busca de emociones más intensas. Los Pasajes del Terror pasan de cinco a seis con el estreno de El reino de las Almas, mientras que la oferta de animaciones y espectáculos crece. A ello se suman dos nuevas Scare Zones: Asalto Maldito, ambientada en torno a los fantasmas de antiguos piratas que toman las calles del Fuerte, y Apocalipsis, inspirada en los rituales y leyendas de El Dorado, con sacerdotes, guerreros poseídos, criaturas, fuego, percusión en directo y danza vertical.
La experiencia se prolonga también hasta la mesa. Isla Mágica incorpora menús especiales de Halloween para acompañar la jornada con una gastronomía tematizada y recupera su particular Oktoberfest de Miedo, con cerveza Paulaner, especialidades alemanas, música y una ambientación acorde con la celebración. El conjunto propone un recorrido que no se limita a los pasajes del terror, sino que integra espectáculos, atracciones, gastronomía y participación del público en una misma experiencia de ocio.
Con esta renovación, Halloween adquiere una presencia transversal en Isla Mágica y convierte el parque en un escenario vivo en el que los propios visitantes, muchos de ellos disfrazados, pasan a formar parte de la ambientación. La combinación de sus seis áreas temáticas, las nuevas zonas de terror, los pasajes, los espectáculos y la oferta gastronómica configura una propuesta de otoño pensada para vivir Sevilla desde una perspectiva diferente. Una cita que suma entretenimiento y cultura del espectáculo y que sitúa a Isla Mágica como uno de los espacios protagonistas de la temporada de Halloween en la ciudad.