El Ateneo de Málaga presenta Y si la falta de pasado fuese el olvido… (Memoria, arte y compromiso), una exposición colectiva organizada con motivo del 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Comisariada por Antonio Sánchez Marín y desarrollada de la mano de Admiral Arte Contemporáneo, la muestra reúne a diez artistas —cinco mujeres y cinco hombres— cuyas obras abordan diferentes formas de conflicto, desde las guerras y enfrentamientos colectivos hasta las tensiones que se producen en el interior del individuo.
Belén Mazuecos, Cayetano Romero, Chema Lumbreras, Gala Knörr, Patricia Mateo, Pedro Casermeyro, Rafael Alvarado, Sebastián Navas, Silvia Lermo y Teté Vargas-Machuca participan en una propuesta que sitúa la memoria en el centro de la reflexión. El recuerdo de los atentados de Nueva York funciona como punto de partida para ampliar la mirada hacia un presente marcado por conflictos armados, desplazamientos, desigualdades y nuevas formas de confrontación.
La exposición plantea también cómo ha cambiado la naturaleza de la guerra. Junto a los enfrentamientos convencionales aparecen drones, inteligencia artificial, desinformación, ciberespacio y estrategias de guerra híbrida que hacen más complejo y difuso el escenario bélico contemporáneo. Frente a esta realidad, las obras reunidas reivindican la capacidad del arte para observar su tiempo, formular preguntas y conservar aquellas experiencias que pueden quedar relegadas al olvido.
La idea de un arte comprometido atraviesa la propuesta. El artista aparece no solo como creador, sino como observador de su época y como alguien capaz de utilizar la obra para reflejar conflictos sociales, cuestionar determinadas realidades y mantener activa la memoria colectiva. La exposición recupera en este sentido la conocida reflexión de Pablo Picasso sobre la dimensión política del artista y su concepción de la pintura como instrumento frente a los conflictos de su tiempo.
Y si la falta de pasado fuese el olvido… plantea, en definitiva, una reflexión sobre la relación entre memoria y presente: qué recordamos, qué olvidamos y qué papel puede desempeñar la creación artística en la transmisión de aquello que una sociedad necesita conservar para comprender su propia historia.