Comisariada por Rosa Muñoz Bustamante y Fernando Barrionuevo.
ARS VISIBILIS VII se presenta no como una exposición convencional, sino como un dispositivo que cuestiona las condiciones en las que las prácticas artísticas de mujeres se hacen visibles en la actualidad. La visibilidad se plantea como un régimen que determina qué se percibe, cómo aparece y desde qué marcos se interpreta. Comisariada por Rosa Muñoz Bustamante y Fernando Barrionuevo, la muestra forma parte de una investigación sobre la relación entre imagen, género y sistemas de percepción.
Reúne a 46 artistas de 14 países, cuya convivencia no construye un relato único, sino un espacio de tensiones donde las diferencias permanecen activas. El conjunto no busca representar, sino desestabilizar.
La exposición trabaja con pintura, escultura e instalación, proyectándolas en un entorno que altera su materialidad. Las obras dejan de ser objetos estables y se convierten en imágenes en tránsito, superpuestas y cambiantes. La percepción se vuelve corporal y el espectador se ve implicado en la experiencia.
Una única pieza escultórica en su forma material introduce una interrupción en el flujo de imágenes, cuestionando la noción de presencia en un contexto dominado por lo proyectado.
Los textos se presentan en su idioma original, sin traducción, haciendo del lenguaje una materia opaca que resiste la homogeneización. La experiencia no se basa en la comprensión total, sino en la exposición a lo fragmentario.
Desde una perspectiva de antropología cultural y social, las obras operan como producciones simbólicas que configuran y tensionan sus contextos. ARS VISIBILIS VII no ofrece respuestas, sino que abre un espacio de reflexión donde la visibilidad se convierte en problema y la exposición en una forma de percibir y pensar el presente.