La Córdoba romántica del siglo XIX cobra protagonismo en una exposición que se acerca a la ciudad a través de la mirada de David Roberts (1796-1864), uno de los grandes pintores viajeros del romanticismo británico. A través de tres litografías pertenecientes a su colección Picturesque Sketches in Spain, la muestra explora cómo las imágenes de los viajeros europeos contribuyeron a construir la imagen monumental de Córdoba y, al mismo tiempo, a sentar algunas de las bases del turismo moderno.
En plena expansión industrial, Andalucía se convierte durante el siglo XIX en destino de escritores y artistas europeos atraídos por la visión romántica de un sur exótico, pintoresco y cargado de vestigios medievales. Roberts visita España entre 1832 y 1833 y recoge numerosos apuntes del natural que posteriormente forman parte de su célebre publicación de 1837. Sus litografías combinan un notable dominio técnico con juegos de luz y escenas costumbristas que incorporan figuras populares a los grandes monumentos, humanizando el paisaje y construyendo una particular imagen de la Córdoba histórica.
La selección reúne tres estampas que permiten recorrer distintos rincones de aquella ciudad: Aledaños de un puente romano en el Guadalquivir, donde aparecen los molinos, el puente romano y la Mezquita-Catedral; El arrecife de Abd-al-Rahman y Molino de la Albolafia, con el histórico molino, los vestigios del acueducto omeya y la Puerta del Puente; y Patio de una antigua mezquita, que se adentra en una dimensión más cotidiana al contraponer la arquitectura islámica con la vida popular del momento. En todas ellas, Roberts combina patrimonio y paisaje con personajes que aportan movimiento y contexto a la representación.
Las tres obras construyen así un itinerario visual por la Córdoba decimonónica y permiten observar cómo el arte contribuye a fijar la imagen de una ciudad en el imaginario europeo. Más allá de su valor artístico, las litografías funcionan como documentos de una época y como testimonio de un momento en el que las estampas, los relatos de viaje y las obras de los artistas viajeros comienzan a despertar el interés por conocer nuevos destinos.