Uno de los grandes tesoros del arte budista chino, centran la muestra, del artista Liu Jianxiong. Situadas en la ladera sur del monte Wuzhou, cerca de Datong, en la provincia de Shanxi, estas grutas comenzaron a construirse hace más de 1.500 años, durante la dinastía Beiwei, y constituyen uno de los testimonios fundamentales de la expansión del budismo en China. Su relevancia histórica y artística llevó a la UNESCO a incorporarlas en 2001 a la lista del Patrimonio Mundial.
La exposición se aproxima a este legado a través de una selección de obras vinculadas a la tradición pictórica china, entre ellas pinturas en abanico, rollos de bambú y piezas realizadas mediante técnicas mixtas que incorporan pintura al óleo, escultura de papel y fotografía. El recorrido no solo recrea la riqueza visual de las cuevas y el significado de sus representaciones, sino que propone una reflexión sobre la evolución del budismo entre Oriente y Occidente y sobre los intercambios culturales y artísticos entre ambas civilizaciones.
La muestra cuenta con el apoyo del Instituto Confucio de la Universidad de Granada y del Instituto de Investigación de las Cuevas de Yungang de la Universidad de Pekín.