La novela negra tiene muchas voces y no todas hablan en masculino. Este proyecto reivindica el papel de las mujeres en un género históricamente asociado a autores, personajes e imaginarios masculinos, a través de una exposición que pone rostro a sus escritoras y reivindica su capacidad para transformar el noir desde dentro. Comisariada por la escritora y retratista chilena Isabel Wagemann y la autora española Susana Martín Gijón, la muestra reúne retratos de destacadas creadoras y propone un doble juego de miradas: la de la fotógrafa sobre las escritoras y la de unas autoras sobre otras.
Aquí no hay mujeres fatales, sino creadoras con voz propia que se leen, se admiran, se recomiendan y se acompañan. La exposición cuestiona los tópicos que han condicionado la representación femenina en la novela negra y sustituye la idea de rivalidad por una red de complicidades, amistad y apoyo mutuo. Los hilos rojos que recorren la muestra funcionan como metáfora de estas conexiones y, al mismo tiempo, evocan las pistas que articulan las tramas del género: cada autora conduce a otra, cada lectura abre nuevas posibilidades y cada recomendación puede convertirse en un encuentro. Un entramado de afectos y trayectorias compartidas que hace visible la fuerza colectiva de las escritoras del noir.
El proyecto reúne a figuras como Rosa Montero, Alicia Giménez Bartlett, Berna González Harbour, Rosa Ribas, Elia Barceló, Clara Peñalver, May R. Ayamonte, Noelia Lorenzo Pino, Susana Rodríguez Lezaun, Marina Sanmartín Pla, Susana Martín Gijón y las autoras latinoamericanas Paula Ilabaca, Claudia Piñeiro y Dolores Reyes. A través de sus retratos y de las conexiones que los unen, Femme a Femme también propone reapropiarse del concepto de femme, liberándolo de la fatalidad que tradicionalmente lo acompaña para reivindicar a las mujeres que escriben, crean y construyen referentes. La iniciativa se completa con actividades y encuentros vinculados a Granada Noir, el festival dedicado al género negro que se celebra en noviembre en la ciudad, y prolonga así una conversación sobre literatura, representación y sororidad que trasciende las páginas de las novelas.