Primera exposición individual en una institución de la artista Virginia Chihota (Chitungwiza, Zimbabue, 1983), comisariada por Jimena Blázquez. La muestra reúne pinturas, dibujos, grabados y obras de gran formato sobre papel, producidas expresamente para el CAAC, y se estructura en torno al concepto homónimo que en shona alude a un giro o tránsito hacia otro estado, a menudo de carácter espiritual.
En esta exposición, Chihota explora la fragilidad, la maternidad, la pérdida, el desplazamiento, la memoria y la fe, articulando un lenguaje visual de umbral donde el cuerpo íntimo actúa como mensajero de lo invisible. Sus figuras encarnan estados de paso, transformando la vulnerabilidad en fuerza y la inestabilidad en posibilidad de renovación. La artista combina pintura, dibujo y serigrafía en capas delicadas de color, línea y patrón, mostrando el cuerpo femenino —a menudo el suyo propio— fragmentado, multiplicado o disuelto, como un territorio en constante transformación y tránsito.