Durante tres jornadas, el espacio expositivo se transforma en un lugar de creación en tiempo real con una propuesta que reúne a Modhir Ahmed, Lucía Romero, Santi Lara y Beatriz Coto —Colectivo Laramascoto—, Ernst Kraft y Fernando Barrionuevo. Los seis artistas comparten espacio y desarrollan simultáneamente sus procesos de trabajo, haciendo visible ante el público una parte de la práctica artística que habitualmente permanece oculta: las pruebas, las decisiones, los hallazgos, los errores y las transformaciones que conducen hasta una obra.
La propuesta parte de una idea esencial: la imagen no es únicamente el resultado final, sino también todo aquello que sucede mientras se construye. Durante estas jornadas, los materiales, soportes, escalas y metodologías permanecen abiertos a cambios e intervenciones, en un contexto de convivencia entre prácticas diferentes. La materia, el tiempo, la intuición y el intercambio adquieren así un papel protagonista, mientras los procesos de unos artistas pueden dialogar o incluso alterar los de otros.
El visitante se encuentra, por tanto, ante una exposición que todavía está sucediendo. En lugar de contemplar obras terminadas, puede observar cómo aparecen, evolucionan, se modifican o incluso desaparecen, siguiendo de cerca un proceso creativo que permanece deliberadamente abierto. No se trata de representar el trabajo del artista, sino de permitir que su práctica real permanezca a la vista, convirtiendo el propio proceso en materia expositiva y generando un espacio de experimentación donde conviven la investigación material, las prácticas híbridas y el intercambio.
La Imagen como Actitud continúa además una línea de investigación desarrollada por MECA Mediterráneo Centro Artístico en torno a la creación contemporánea en directo y la transformación del espacio expositivo en un lugar activo de producción. Tras experiencias como Blue & Blue, Open Air. Artistas en Acción y Sincronía Random, el proyecto profundiza en una manera de entender la exposición como territorio abierto, donde la incertidumbre forma parte de la experiencia. La presencia conjunta de artistas con trayectorias y lenguajes diversos refuerza así una propuesta que invita al público a contemplar no solo qué es una obra, sino también cómo llega a existir.