Liu Cheng-Hsiang.
El artista taiwanés Liu Cheng-Hsiang desarrolla su práctica a partir de la observación directa de los contextos en los que interviene. Su experiencia en Genalguacil, en el Valle del Genal, marca un punto de partida relevante: el paisaje, las condiciones de vida y la relación con sus habitantes configuran un proceso de trabajo basado en la inmersión en el entorno.
De esta experiencia surge Los Huesos de la Tierra, El Aliento de la Luz, una instalación de gran formato presentada en el Museo de Genalguacil. La obra combina piedra de olivino local, madera carbonizada y proyecciones algorítmicas, articulando una reflexión sobre la memoria del paisaje y la huella del fuego.
Su trabajo investiga la relación entre lo natural y lo artificial a través del uso de sistemas algorítmicos. Sustituye el gesto pictórico por procesos computacionales para abordar cuestiones como la forma, el tiempo y la percepción. Su práctica integra fotografía, imagen en movimiento, algoritmos generativos e instalación, planteando una interacción entre lo material y lo inmaterial.