Una mirada al legado imperial de Carlos V
La exposición Los palacios reales de la Alhambra recorre la huella que la presencia de Carlos V e Isabel de Portugal deja en Granada durante 1526, un año decisivo para la transformación política, artística y urbanística de la ciudad. La estancia de los monarcas convierte Granada en centro de poder de la Monarquía Hispánica y favorece iniciativas que marcan su desarrollo durante siglos, desde la fundación de la Universidad hasta la construcción del Palacio de Carlos V.
Organizada conjuntamente por el Patronato de la Alhambra y Generalife y la Universidad de Granada con motivo del V Centenario de aquel acontecimiento, la muestra propone una aproximación multidisciplinar al patrimonio y a la evolución de los espacios vinculados a la corte imperial, desde el siglo XVI hasta la actualidad.
La exposición cuenta con el comisariado de Rafael López Guzmán y Francisco Sánchez-Montes González, especialistas en la Edad Moderna y en el reinado de Carlos V, junto con un comité científico integrado por investigadores como Jesús Bermúdez, Juan Antonio Vilar y María Luisa Bellido, entre otros.
Entre las piezas destaca el retrato El emperador Carlos V, cedido por la Colección BBVA. De autor anónimo y realizado a partir de un original de Tiziano, pintor de cámara del emperador, la obra permite acercarse a la construcción de la imagen oficial del soberano. La difusión de retratos y copias desempeña un papel fundamental en la representación del poder imperial, al reproducir la efigie de Carlos V en palacios e instituciones de distintos territorios europeos.
La muestra invita así a contemplar la Alhambra no solo como legado de la Granada nazarí, sino también como escenario de la política imperial y de una transformación histórica que conecta arquitectura, arte, instituciones y memoria.