Fotografías de Marcos Medina
Mis queridos vecinos, la serie fotográfica de Marcos Medina, es una propuesta que nace de la observación silenciosa y, a veces, melancólica de la vida en los grandes edificios urbanos. En estos espacios verticales, miles de personas conviven separadas por unos pocos centímetros de pared, compartiendo estructuras, rutinas y ascensores, pero no necesariamente vínculos. La serie propone una mirada crítica, poética e irónica sobre esta coexistencia anónima.
Cada retrato presenta a un habitante como un universo cerrado: su cabeza, ubicada dentro de una caja que representa su vivienda, encierra su identidad, su historia y su imaginario. Los objetos que lo rodean funcionan como pistas simbólicas que revelan aspectos de su personalidad. Esta puesta en escena remite a una suerte de taxonomía urbana, donde cada individuo se muestra como una cápsula íntima. Todos están de perfil y orientados hacia la derecha, dándose simbólicamente la espalda, en alusión a la desconexión cotidiana que domina la vida en comunidad.
Mis queridos vecinos no solo retrata a individuos con vidas distintas, sino que construye una imagen colectiva de la ciudad contemporánea: un espacio de cercanía física y distancia emocional. La serie interpela al espectador desde lo íntimo, pero también desde lo social. ¿Conocemos realmente a quienes viven al otro lado del muro? ¿Nos interesa hacerlo? ¿Qué dice esto de nosotros como sociedad? En ese cruce entre arte, psicología y crítica social se sitúa Mis queridos vecinos: una propuesta que busca mirar, y hacernos mirar, más allá de la puerta cerrada del apartamento vecino.
Las obras del fotógrafo Marcos Medina son retratos únicos que atrapan a cada vecino dentro de una caja, mostrando la soledad y la individualidad que caracterizan a nuestra sociedad.