LETICIA PÉREZ
Pórtico reflexiona sobre el hogar como un espacio que se construye y que, a su vez, nos construye. A través de la secuencia y superposición de imágenes, el proyecto genera una experiencia visual y casi arquitectónica en la que se entrelazan estructura, memoria e identidad. El hogar se plantea así no solo como un lugar físico, sino como una experiencia vivida, sostenida por recuerdos, cuidados y vínculos emocionales.
Desde un enfoque autorreferencial, la obra propone una reconstrucción personal a través de los espacios, tanto reales como simbólicos, explorando una dimensión íntima y vulnerable del yo. El contraste entre la línea recta de la arquitectura —asociada a estructuras rígidas y normativas— y lo orgánico, el cuidado y la intimidad doméstica articula el relato visual. Luz, espacio, casa natal y paisaje dialogan de forma constante, construyendo una crónica personal donde habitar el hogar se convierte también en una forma de habitarse a una misma.