La videocreación Mi Porción del Pastel (2025) de Verónica Ruth Frías aborda las barreras históricas y actuales que han condicionado el reconocimiento de las mujeres dentro del mundo del arte. En esta pieza, creada e interpretada por la propia artista, aparece comiendo un pastel dividido en tres niveles, decorado con representaciones de obras de Botticelli, Van Gogh y Picasso, tres grandes referentes de la historia del arte que sirven como símbolo de una tradición dominada principalmente por figuras masculinas.
A través de esta acción simbólica, la artista reflexiona sobre la falta de visibilidad de las creadoras y cuestiona el papel que durante siglos se les ha asignado como musas o modelos de inspiración. La obra plantea un cambio de perspectiva: la mujer deja de ser un objeto observado para convertirse en sujeto activo, creadora y protagonista de su propia historia artística.