Una exposición que explora las conexiones entre la música y otras disciplinas artísticas.
La música trasciende los auriculares y los escenarios para convertirse en imagen, movimiento, palabra y emoción en ‘Ritmo y Resonancia – R&R’, la exposición colectiva que transforma la Sala de Exposiciones Temporales del Centro Cultural CajaGranada en un punto de encuentro entre diferentes lenguajes creativos. Impulsada por Espacio Caja Sonora, la propuesta invita a descubrir cómo el universo sonoro inspira la pintura, la escultura, la fotografía, la ilustración, el diseño, la arquitectura, la narrativa y el videoarte, demostrando que una melodía puede convertirse también en una experiencia visual y una fuente inagotable de creación.
El recorrido reúne a 22 artistas con miradas y sensibilidades diversas: AHRDE, Marta Beltrán, Colita, Carlos Cruz-Diez, Isidro Ferrer, Tomás Gª Píriz, Raúl Guridi, Cristóbal Hara, Francis López Visuales, Erika Martínez, Antonio Montalvo, Gracia Morales, Andrés Neuman, Joaquín Peña-Toro, Alfonso PerroRaro, Eva Rodríguez Góngora, Alfonso Salazar, Irene Sánchez, Eusebio Sempere, Soledad Sevilla, Juan Vida y Simón Zabell. Sus obras componen un mapa multidisciplinar en el que las imágenes evocan sonidos, las formas sugieren ritmos y las palabras abren nuevas vías para interpretar la experiencia musical. El resultado es un diálogo entre disciplinas que rompe las fronteras tradicionales del arte y convierte al visitante en parte activa de ese intercambio.
Más allá de su dimensión estética, ‘Ritmo y Resonancia – R&R’ reivindica la música popular urbana como un patrimonio vivo, estrechamente vinculado a la identidad colectiva y a la transformación social. El proyecto conecta el legado cultural del rock and roll con nuevas formas de expresión contemporánea y refuerza la apuesta de Espacio Caja Sonora —impulsado por la Fundación Miguel Ríos, CajaGranada Fundación y el Ayuntamiento de Granada— por la experimentación, la colaboración y el descubrimiento de nuevas voces creativas. Así, la exposición propone escuchar con la mirada y mirar con los oídos, en una experiencia donde el arte y la música comparten un mismo pulso.