Travesías de una lágrima reúne un conjunto de obras creadas por Sofía Salazar (Quito, Ecuador, 1992), específicamente para esta exposición, que marca su primera muestra individual en una institución pública. La práctica de Salazar explora la memoria migrante, la arquitectura afectiva y las huellas coloniales, proponiendo una reflexión sobre el desplazamiento y la construcción de identidad en espacios atravesados por historia y memoria.
El recorrido comienza con un camino de rejas que establece un diálogo con la tradición de la rejería hispánica como lenguaje de frontera, tránsito y control, situando al visitante en un espacio de interacción simbólica. A partir de allí, piezas como Sillas (2025), recubiertas de cera café, El abrazo (2024) y Ellos buscan echar raíces (2025) construyen una arquitectura en constante transformación, donde lo visible se filtra, se redefine y genera tensiones entre lo íntimo y lo colectivo. La exposición invita a recorrer un itinerario sensorial y poético, donde la memoria, la corporeidad y la historia colonial se entrelazan en un espacio vivo que se despliega y evoluciona con la presencia del espectador.