Jotas, panderos, latas de pimentón y mucho baile acompañan a la banda en la despedida de la gira de La Constancia, un recorrido que lleva al quinteto burgalés a cerrar una de las etapas más intensas de su trayectoria. Desde la publicación del álbum en marzo de 2025, la banda recorre escenarios, plazas y festivales con una propuesta que parte de la música de raíz castellana para convertirla en una celebración contemporánea. Tras casi 180 actuaciones en citas como Sonorama Ribera, Crüilla, Palencia Sonora, Etnosur, Sound Isidro o IWA Fest, además de sus conciertos en Chile y Brasil, El Nido pasa ahora por los escenarios de Málaga.
En La Constancia, la tradición oral de Castilla y León dialoga con el presente a través de una instrumentación en la que conviven jotas, ajechaos, charros y ruedas de Burgos con panderos, latas de pimentón y arreglos contemporáneos. El quinteto se adentra en los ritmos, textos y sonoridades de la Meseta para explorar cuestiones ligadas a la identidad, el territorio y el vértigo de la vida moderna. El resultado es un universo sonoro que conserva el carácter comunitario y festivo del folclore mientras lo sitúa en un contexto musical actual, convirtiendo cada concierto en una suerte de verbena contemporánea.
Con esta “última ronda”, El Nido pone el cierre a una gira que confirma la capacidad de la música de raíz para dialogar con públicos y escenarios muy diversos. La banda mantiene así su apuesta por una tradición entendida no como patrimonio estático, sino como materia viva, abierta a la reinterpretación y al mestizaje. Esta jarana ofrece la oportunidad de reencontrarse con un directo que combina baile, memoria y experimentación.