En este taller creativo, los niños tienen la oportunidad de crear coloridas obras de arte utilizando materiales sencillos pero divertidos, como palitos de helado, hilos, abalorios y otros objetos. Con su imaginación, diseñan mándalas, estructuras circulares que simbolizan equilibrio y armonía, y atrapa-soles, esas decoraciones que capturan la luz y llenan el espacio de colores brillantes.
A lo largo de la actividad, los pequeños aprenden a trabajar con diferentes técnicas y materiales, mientras desarrollan su destreza motriz, su sentido estético y su creatividad. Cada pieza que crean puede decorar su habitación, el jardín o cualquier rincón de la casa, aportando un toque único y lleno de vida. Además, el taller fomenta el trabajo en equipo, la concentración y la paciencia, todo mientras disfrutan de un momento divertido y artístico.