Entre colores, canciones, humor y compases flamencos, la figura de Frida Kahlo adquiere una nueva voz sobre el escenario. Esta propuesta recorre la vida de la artista mexicana desde una perspectiva marcada por el imaginario andaluz, acercando al público algunos de los episodios esenciales de su biografía y las claves de una obra que continúa despertando fascinación. Estíbaliz Núñez asume el reto de convertir a Kahlo en protagonista de un relato cercano y participativo, en el que la música funciona como hilo conductor.
El espectáculo se aleja del retrato solemne para construir una Frida vital, divertida y próxima. La narración combina pasajes de su vida, referencias a su creación artística y momentos de interacción con los espectadores, que participan activamente en el desarrollo de la propuesta. El flamenco aparece como elemento diferenciador y establece un diálogo entre dos universos culturales aparentemente alejados, pero unidos aquí por la fuerza de la música, la expresividad y la capacidad de convertir la experiencia personal en materia artística.
La interpretación, autoría y dirección corren a cargo de Estíbaliz Núñez Sánchez, que plantea un recorrido escénico pensado para acercar la figura de Kahlo a todos los públicos. La música y el humor permiten abordar los acontecimientos más relevantes de su trayectoria desde una mirada accesible, mientras la participación del público introduce un componente de juego que hace que cada representación adquiera su propio ritmo. El resultado es una aproximación particular a una creadora que convirtió su propia vida, sus heridas y su identidad en parte fundamental de su obra.
La compañía de Estíbaliz Núñez desarrolla su actividad desde una perspectiva comprometida con la inclusión y la igualdad. Su trayectoria cuenta con tres candidaturas a los Premios Max 2023 por Las 13 Rosas —Espectáculo Revelación, Autoría Revelación y Mejor Labor de Producción—, además de una nominación a los Premios Lorca y el Premio Ubú Rey de Escritura Dramática. El montaje ha recorrido escenarios nacionales e internacionales, con presencia en Francia y Marruecos. Núñez, formada también en Arte Contemporáneo en Caracas gracias a una beca de la Casa de Iberoamérica, continúa con Frida, tengo alas para volar una línea de creación que encuentra en la mezcla de lenguajes y en la comunicación directa con el público una de sus principales señas de identidad.