Desde una ventana, una niña contempla un mundo que no siempre puede comprender. Los ojos de Sara se asoma a la realidad a través de la mirada de su protagonista, una pequeña que encuentra refugio en las historias de su abuelo, en la música y en su propia imaginación. Al otro lado de esa ventana, los fuegos artificiales parecen dibujar un escenario de celebración, aunque detrás de sus luces se esconde una realidad mucho más difícil: la de crecer en un lugar atravesado por el conflicto.
La propuesta construye un territorio donde fantasía y realidad conviven sin fronteras claras. Las leyendas familiares funcionan como refugio y la música en directo acompaña un relato que observa la guerra y sus consecuencias desde la sensibilidad de la infancia. Sin recurrir a una mirada explícita o distante, la obra pone el foco en la capacidad de los niños para imaginar, interpretar y transformar aquello que sucede a su alrededor.
Interpretada por Loreto Luco y Nahuel Cuadrelli, Los ojos de Sara está concebida desde una doble lectura que permite acercarse a la historia desde diferentes edades. El lenguaje poético y la emoción se combinan para abordar una cuestión compleja sin perder de vista la capacidad de asombro propia del público familiar. La ventana desde la que Sara observa se convierte así en un espacio simbólico desde el que mirar la infancia, la memoria y las huellas que deja la violencia.
La propuesta supone además una nueva incursión de Viento Sur en el teatro familiar bajo la dirección de Rocío Cuadrelli, que afronta su tercer trabajo para la compañía a partir de una dramaturgia y una creación propias. Viento Sur nace en 1992 entre Sevilla e Italia de la mano de Jorge Cuadrelli y Maite Lozano y conforma desde entonces su actividad en torno a tres ámbitos: compañía, sala y escuela. Con más de cuarenta estrenos y una trayectoria internacional que incluye giras por España, Italia, Bélgica y Latinoamérica, el proyecto mantiene una apuesta por la diversidad y la investigación escénica.