XVIII CENIT
¿Cuánto de nuestra identidad queda oculto detrás de un diagnóstico? El hambre imposible aborda esta pregunta para poner en escena las experiencias de quienes conviven con una enfermedad y afrontan, además, el peso de la mirada social. Cáncer, VIH, discapacidad, enfermedades neurodegenerativas y enfermedades raras atraviesan las vivencias del elenco, que parte de realidades propias para explorar el miedo a la discriminación, el silencio y la necesidad de encajar en una sociedad que establece sus propios límites de normalidad. Entre la autoficción y la performance, con un espacio sonoro construido en directo, la pieza da voz a los cuerpos que quedan fuera de los modelos normativos y a las historias que muchas personas ocultan para protegerse. El resultado es una propuesta escénica que cuestiona los prejuicios asociados a la enfermedad y reivindica el derecho a ser reconocido más allá de cualquier etiqueta. Porque el estigma no siempre resulta visible, pero condiciona las relaciones, la percepción de uno mismo y la forma de habitar el mundo.
Detrás de esta creación se encuentra Teatro de los Invisibles, un colectivo artístico con nueve años de trayectoria dedicado al teatro de denuncia social y a visibilizar las experiencias de personas y comunidades relegadas a los márgenes. Su trabajo incluye montajes como La liberación de la Locura (2017), Anafha (2019) y Contención mecánica, distinguido como mejor espectáculo en CENIT 2024 y candidato en dos categorías a los Premios Max 2026. Con El hambre imposible, la compañía profundiza en su compromiso con un teatro que convierte la experiencia personal en una herramienta de reflexión colectiva. Presentada inicialmente en Surge Madrid, la obra se estrenó en MeetYou 2026, en el Teatro Calderón de Valladolid, y ha recorrido espacios como L’Altre Festival, el Teatro Principal de Zamora y el Teatro del Barrio.