41 FESTIVAL IBEROAMERICANO DE TEATRO
Bérenger tiene una hora y media por delante. Ese es todo el tiempo que le queda a un rey que todavía se comporta como si el mundo estuviera bajo sus órdenes, aunque la realidad ya haya empezado a desobedecerle. En El rey se muere, Atalaya parte de la obra de Eugène Ionesco para construir una versión libre, tragicómica y de pulso apocalíptico que acompaña al monarca en su último tramo de vida. Mientras su reino se deshace, también se resquebrajan las certezas de un hombre incapaz de asumir que ha dejado de tener el control.
El deterioro de Bérenger funciona como el motor de una función que combina absurdo, humor y una mirada crítica sobre la condición humana. La desaparición progresiva de todo aquello que parecía permanente obliga al protagonista a enfrentarse con la muerte, pero también con su propia soberbia. Atalaya lleva el universo de Ionesco a un escenario donde la decadencia del monarca adquiere una dimensión más amplia: la de una sociedad que se niega a escuchar las señales de alarma hasta que ya no hay posibilidad de ignorarlas.
La propuesta fue seleccionada en 2025 por la Feria de Artes Escénicas de Palma del Río y suma ocho nominaciones, además del Premio Lorca a la Mejor Dirección en ese mismo año. La compañía aborda el texto desde una perspectiva contemporánea, manteniendo su capacidad para encontrar en los clásicos preguntas que siguen abiertas. En El rey se muere, el absurdo se convierte en una herramienta para hablar del paso del tiempo, de la fragilidad de las estructuras de poder y de la dificultad de aceptar aquello que no podemos detener.
La dirección corre a cargo de Ricardo Iniesta y Sario Téllez. Iniesta fundó Atalaya en 1983 y ha dirigido desde entonces una treintena de espectáculos que han recorrido escenarios de unos cincuenta países, además de recibir el Premio Nacional de Teatro en 2008. Téllez, directora, actriz y docente, incorpora a su trayectoria una mirada crítica con especial atención a la perspectiva de género. Desde Sevilla, Atalaya desarrolla también su actividad en el Centro Internacional de Investigación Teatral TNT, un espacio dedicado a la investigación y creación escénica. Con esta revisión de Ionesco, la compañía vuelve a hacer del escenario un lugar donde el humor y la tragedia se encuentran justo cuando ya no queda tiempo para aplazar las preguntas.