Pleita, es un viaje escénico que une la fuerza del flamenco con la memoria viva del folklore, la tradición artesana con la expresión contemporánea.
El esparto, como símbolo y testigo de una cultura tejida a mano, paso a paso, con sudor, canto y resistencia, es el vinculo con la tierra, y se convierte aquí en metáfora de las relaciones humanas y de la memoria compartida de un pueblo para rendir homenaje a la memoria de Níjar.
Es un canto a la tierra seca que florece en esfuerzo, al arte que nace de un pueblo, a la materia que se convierte en identidad.