Un sonido, una luz, un movimiento casi imperceptible. Así comienza la propuesta de la compañía Da.Te Danza que se adentra en los primeros descubrimientos de la vida a través del lenguaje del cuerpo. Reconocido como Mejor Espectáculo de Danza en FETEN 2011, el montaje construye un universo escénico sin palabras en torno al nacimiento, el tacto, la mirada y la escucha, siguiendo el despertar de un cuerpo que gatea, juega, explora y aprende desde el asombro.
Dos intérpretes recorren este paisaje de sensaciones y convierten objetos, texturas, luces y sonidos en estímulos para descubrir el mundo como si todo sucediera por primera vez. Como una corriente que avanza y se transforma, la danza se despliega con delicadeza y energía para hablar del vínculo y de la complicidad que surge entre cuerpos grandes y pequeños. Río de Luna propone así una experiencia sensorial para acercarse a los primeros gestos de la vida y a la comunicación que nace de la presencia.