Esta propuesta escénica de La Mula convierte la curiosidad en una experiencia poética y sensorial. A través de una mirada capaz de alterar las dimensiones y desafiar las convenciones, la obra invita a recorrer una mente maravillada, donde arriba y abajo, fondo y figura, grande y pequeño intercambian sus posiciones para revelar nuevas formas de percibir una misma realidad. Inspirada en los códigos de la novela gráfica y el teatro de objetos, la pieza despliega un paisaje visual que se abre progresivamente y descubre, capa a capa, sus posibilidades ocultas.
El humor, la belleza, el misterio y lo inesperado guían este recorrido que escapa a las estructuras narrativas convencionales. Thauma se presenta como un poema escénico que no busca una conclusión ni conduce a un destino concreto, sino que propone permanecer en ese instante de fascinación en el que la mirada se detiene y la imaginación comienza a explorar. La escena se convierte así en un espacio de juego y descubrimiento, donde las imágenes transforman la percepción y el asombro surge antes de que aparezcan las explicaciones. Una experiencia que reivindica la capacidad de dejarse sorprender como una forma de conocimiento y como posible origen del pensamiento.
Detrás de esta investigación se encuentra La Mula, compañía formada por Magda Puig Torres y Andreu Martínez Costa, que desarrolla un lenguaje escénico propio a partir de las artes visuales, los títeres y la relación con el espacio. Su trabajo, marcado por el teatro plástico y la experimentación con la dramaturgia visual, explora cómo se construye y se altera nuestra percepción de las cosas. En Thauma, esa búsqueda se traduce en una invitación a mirar sin prisas, aceptar lo inexplicable y recuperar una forma de atención abierta a lo insólito.