Vetusta es nombre de mujer es una adaptación teatral de la famosa novela de Leopoldo Alas Clarín, que nos transporta al corazón de la sociedad del siglo XIX a través de la compleja figura de su protagonista. La obra sigue a Ana Ozores, una joven que se casa con un hombre mucho mayor que ella, el antiguo Regente de la ciudad. Pero su vida como esposa se ve rápidamente envuelta en un ambiente asfixiante, que choca con su espíritu de libertad y su deseo de encontrar su propio camino.
A lo largo de la obra, Ana comienza a ser cortejada por otros hombres de Vetusta, lo que desencadena una lucha interna entre el deber y la libertad, entre el rol impuesto por la sociedad y la autonomía como mujer. La adaptación profundiza en la personalidad de Ana, un personaje que se ve atrapado entre los valores tradicionales de la época y su ansia de emancipación.
La puesta en escena no solo explora la complejidad emocional de la protagonista, sino que también ofrece una visión crítica de la sociedad rural del siglo XIX, especialmente a través de los ojos de las mujeres que vivieron a la sombra de las normas establecidas. El texto resalta la figura femenina, reivindicando el papel de la mujer en una época de profundas restricciones sociales y culturales.