Esta exposición parte de una de las grandes aportaciones del arte contemporáneo: la importancia no reside únicamente en ver, sino en aprender a mirar. Desde esa premisa, propone al espectador leer una narración visual construida a partir de una selección significativa de obras de la Colección Suñol Soler, articuladas por afinidades formales y conceptuales. El recorrido permite aproximarse a un momento clave del arte español del siglo XX y a la memoria activa que de ese tiempo conservó el empresario, abogado y filántropo Josep Suñol Soler (1927–2019).
Inspirada en modelos fundamentales de pensamiento visual como el Atlas Mnemosyne de Aby Warburg o el Musée Imaginaire de André Malraux, la muestra configura un “archipiélago” que presenta la colección como un mapa de la creación artística entre 1960 y 1980, con especial atención a la plástica catalana. Formado en paralelo a los propios procesos artísticos que documenta, el conjunto se nutrió de adquisiciones directas a artistas, galerías de referencia y de la estrecha relación de Suñol con Fernando Vijande.
Más de cuarenta obras componen un collage visual donde conviven lenguajes, cronologías y sensibilidades diversas. El recorrido se estructura en cinco ejes —identidad, naturaleza, forma, signo y materia— que funcionan como islas autónomas y, a la vez, como una cartografía conjunta de la modernidad artística española entre el final de la dictadura y los inicios de la democracia.
La exposición está comisariada por Bárbara García Menéndez y Alberto Gil (Área de Conservación del Museo Carmen Thyssen Málaga), con la colaboración de la Colección Suñol Soler y la Fundació Suñol, e incluye obras de artistas como Picasso, Miró, Tàpies, Gordillo, Palazuelo, Ràfols-Casamada o Warhol.