¿Cómo sería observar la realidad con unas gafas en las que solo nos centrásemos en ver las matemáticas?
Seguramente descubriríamos cosas que hasta ahora habían pasado desapercibidas para nuestros ojos y nuestra mente.
Las matemáticas están en todas partes: en la cocina, en la moda, en la música e incluso en la naturaleza. Sólo hay que saber encontrarlas y disfrutarlas.