El 4 de octubre de 1929 fue declarado Día Mundial de los Animales por iniciativa de la Organización Mundial de Protección Animal en un congreso en Viena con el principal objetivo de generar una solución al problema de las especies en peligro de extinción, y se celebra en conmemoración de San Francisco de Asís, Patrono de los Animales y de los Ecologistas, que dejó como enseñanza a la humanidad la importancia de comprender cuál es nuestro lugar en la Tierra, ya que el bienestar de nosotros está integrado al bienestar de todo los animales y el medio ambiente.