Compañía Barataria
En un lugar del escenario, de cuyo nombre no quiero acordarme, Inma y Eva se pierden entre raquetas de tenis, ciclo estáticas y pelotas de pin-pong. Ha caído en sus manos una edición de El Quijote que las empuja, como por arte de magia, a representar lo que leen, a vivir lo que escuchan y a convertirse en las deportistas de La Mancha: Quijote y Sancho.
Con este montaje, además de ofrecer una síntesis para el mundo infantil, La Compañía Barataria se propuso resaltar los aspectos más divertidos de El Quijote. Tradicionalmente, ha sido un libro interpretado de una manera muy trágica y triste y, si bien tiene elementos cómicos, paródicos o caricaturescos que hoy no se conciben de la misma manera, sigue teniendo un humor muy vigente. Es en esos aspectos en los que se detiene el trabajo de las actrices, que se lanzan a jugar con lo que sucede en las páginas.