ESTRÉNATE
CÍA. TOMÁS VERDÚ
Este relato evoca la infancia a través de las tardes en casa de los abuelos, donde la rutina escolar daba paso a dos opciones: películas del Oeste con el abuelo o partidas de parchís con la abuela. Mientras el cine de vaqueros perdía su atractivo con el tiempo, el parchís, aunque inicialmente insulso, despertaba un feroz instinto competitivo. A los seis años, el narrador se convirtió en un implacable jugador decidido a derrotar a su abuela, quien, lejos de ceder, compartía el mismo afán de victoria. Un juego simple se transformó en un emocionante duelo diario, sellado por el vínculo especial entre ambos.