Adentrándose en el Himalaya, este viaje está diseñado para principiantes en el trekking, donde la aventura y la comodidad se encuentran. Caminatas por senderos históricos, entre aldeas pintorescas y frondosos bosques de bambú y rododendros, llevarán a los viajeros a descubrir la majestuosidad del Annapurna. El amanecer en Poon Hill, a 3.210 metros, será la joya de la experiencia, ofreciendo vistas inolvidables a los gigantes del Dhaulagiri y el Machapuchare.
El itinerario comienza en el valle de Katmandú, un santuario de templos y estatuas que rezuman espiritualidad y tradición. En Pokhara, rodeada de montañas y lagos, los viajeros disfrutarán de la tranquilidad antes de iniciar el recorrido. Cada jornada sorprenderá con paisajes únicos, puentes colgantes y encuentros con la cultura Gurung, en un entorno que respira autenticidad.
Perfecto para quienes buscan una primera conexión con la naturaleza y la mística de Nepal, este viaje es una experiencia transformadora entre montañas legendarias y cielos infinitos.