En este itinerario, se podrá visitar el Santuario de la Hermandad Sacramental de los Gitanos,con el privilegio de subir al camarín de la Virgen de las Angustias y verla de cerca.
Igualmente se accederá a la Casa Hermandad, donde podremos ver la exposición de enseres y el maravilloso canasto del paso del Señor de la Salud, obra del tallista Antonio Martín y dorado y estofado por Luis Sánchez (1979).
Tambien se visitará el Taller de dorado de D. Miguel Santana y Dña. Mercedes Calvo. Maestros doradores.
El oro se conocía ya en la India hace más de 6000 años. Los sumerios y egipcios, trabajaban con este preciado metal, de manera artesanal, para enriquecer objetos de cultos, sarcófagos, tumbas y ornamentos.
Fueron los chinos, quienes descubrieron la manera de trabajar el oro hasta convertirlo en finas láminas o panes, dando la apariencia de oro macizo en las terminaciones de sus piezas artesanales.
Bizancio fue sin duda, la gran difusora artística de este arte del dorado, ya que influenciada por egipcios y orientales, crea una nueva tendencia en sus ornamentaciones áuricas en los objetos de lo sacro.
La técnica del dorado y estofado, llegó a Italia procedente de Bizancio, extendiéndose su uso en la Edad Media, con las etapas románicas y góticas, por toda Europa, llegando a su máximo esplendor durante el renacimiento y el barroco.
El dorado y estofado, se empleó en los altares, retablos, pasos, y esculturas, siendo a su vez imprescindible, en los majestuosos salones reales y en la corte europea, durante la plenitud del barroco.
En los siglos XVI y XVII, los doradores, estofadores y batihojas, conformaron gremio, alcanzando la independencia profesional, que perdura en nuestros días. Doradores de la categoría de Francisco Ruíz “Currito”, Manolo Calvo, Antonio Díaz, Luis Sánchez, Carlos Bravo, Miguel Santana y Mercedes Calvo, han hecho que el arte del dorado y estofado según Sevilla, sea reconocido de manera universal.