Ciclo: Saberes Cruzados. Diálogos sobre el patrimonio cultural
El ciclo «Saberes Cruzados. Diálogos sobre el patrimonio cultural» cierra su programa con una aproximación a las iglesias fernandinas de Córdoba de la mano de Juan José Primo Jurado, director general del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico y doctor en Historia. La propuesta aborda estos templos no solo como testimonios arquitectónicos de la Córdoba medieval, sino también como espacios que participan en la configuración de la ciudad y en la vida de sus comunidades.
Las iglesias fernandinas surgen en el contexto de la conquista cristiana de Córdoba y de la reorganización urbana posterior. La creación de nuevos barrios y la implantación de parroquias convierten estos edificios religiosos en elementos fundamentales de la estructura urbana, vinculados desde su origen a las comunidades que se desarrollan a su alrededor.
La mirada de Primo Jurado presta especial atención precisamente a esa dimensión viva del patrimonio. Las iglesias no aparecen como piezas inmóviles de un pasado cerrado, sino como espacios que atraviesan diferentes etapas históricas, incorporan transformaciones artísticas y mantienen su relación con asociaciones, hermandades y comunidades. Su arquitectura refleja así una evolución que combina elementos góticos, renacentistas y barrocos con la continuidad de sus funciones sociales y religiosas.
El historiador desarrolla esta aproximación en su libro «Iglesias fernandinas de Córdoba», publicado en 2024, donde realiza un recorrido por este conjunto patrimonial y profundiza en su dimensión histórica, artística y espiritual. Su trayectoria como investigador y escritor está estrechamente vinculada a Córdoba, a cuya historia dedica numerosas publicaciones, entre ellas «Córdoba, ciudad eterna», «Iglesias de Córdoba» e «Iglesias fernandinas de Córdoba».
La conferencia permite así contemplar las iglesias fernandinas como auténticos espacios de memoria urbana. Su valor no reside únicamente en la arquitectura que conservan, sino también en la capacidad de estos edificios para explicar cómo se organiza la ciudad, cómo se forman sus barrios y cómo el patrimonio religioso permanece ligado a la vida colectiva a través de los siglos.
La propuesta cierra el ciclo recuperando una de sus ideas centrales: el patrimonio se entiende como una realidad viva cuando se observa no solo desde los bienes materiales que conserva, sino también desde las comunidades, usos, relatos y relaciones con el territorio que contribuyen a mantenerlo vigente.