Estrellas, lunas, pájaros y constelaciones forman parte del universo visual de Joan Miró (1893-1983), un lenguaje de signos con el que el artista transforma la realidad en imágenes cargadas de poesía y libertad. La exposición ‘Joan Miró. El valor del símbolo’ reúne más de 40 obras originales —óleos, dibujos, grabados y trabajos sobre papel— para recorrer distintas etapas de su trayectoria y descubrir el papel esencial que adquieren estos elementos en su creación.
La muestra se adentra en una gramática plástica que trasciende la representación convencional. Las figuras femeninas, los ojos y las formas celestes aparecen como motivos recurrentes, abiertos a interpretaciones personales y vinculados a la naturaleza, el subconsciente y el cosmos. Tras la aparente sencillez de las líneas negras, los colores primarios y las composiciones depuradas se esconde un proceso creativo basado en la espontaneidad, el automatismo y la experimentación.
Entre las piezas seleccionadas figura ‘Oiseaux’ (1975), obra realizada con gouache y tinta sobre papel japonés en la que el pájaro adquiere un sentido simbólico asociado a la libertad y el tránsito. También se incluyen un dibujo sin título de 1949, ejecutado a lápiz sobre papel, que refleja la vertiente más íntima y sintética del artista, y ‘Sans titre’ (1981), una composición que combina óleo, gouache, tinta china y carboncillo sobre papel y muestra la vitalidad experimental de sus últimos años.
El conjunto permite acercarse a la capacidad de Miró para construir un lenguaje visual propio y universal, en el que cada símbolo abre nuevas posibilidades de lectura y la experiencia artística no se agota en un significado único.