La muestra reúne una veintena de mandalas realizados por personas en proceso de recuperación de adicciones, en colaboración con la Clínica Antolex. Cada obra forma parte de un proceso terapéutico destinado a favorecer la regulación emocional, la concentración y la reorganización mental durante la recuperación.
Según los organizadores, la creación de mandalas ayuda a trabajar aspectos como la atención plena, la paciencia, la tolerancia a la frustración y la gestión de la ansiedad, al centrar la mente en el momento presente. La exposición refleja cómo estas prácticas artísticas pueden contribuir al autoconocimiento y la reconstrucción personal, mostrando la dimensión terapéutica del arte más allá de su valor estético.
El recorrido por la muestra permite conocer cómo cada mandala representa tiempo de disciplina, esfuerzo y reflexión, ofreciendo al visitante un testimonio de superación y de la importancia del arte como herramienta de apoyo en los procesos de recuperación.