El proyecto, de Lourdes R. Basolí y Elisa Miralles, plantea una propuesta visual colaborativa que combina fotografía, vídeo y performance para cuestionar los modelos tradicionales de representación del cuerpo femenino. La iniciativa se construye a partir de la participación de más de 50 mujeres y propone un cambio en los roles habituales, eliminando la separación entre quien crea y quien es representada.
El proyecto parte de una crítica a los discursos visuales dominantes y apuesta por generar nuevas formas de mirar y narrar los cuerpos desde la colectividad. En esta nueva fase, la propuesta adopta un formato instalativo con proyecciones e imágenes sobre soportes translúcidos, creando un espacio que busca alejarse de los cánones establecidos y abrir otras formas de representación sin jerarquías ni estereotipos.