Una nueva exposición invita a los visitantes a explorar la vida cotidiana de las comunidades rurales en Al-Andalus a través de los hallazgos arqueológicos de un antiguo poblado fortificado. La muestra reconstruye cómo se organizaban las viviendas, los espacios de trabajo y almacenamiento, y las estructuras defensivas que protegían el asentamiento, permitiendo comprender la distribución de patios, cocinas, almacenes y pasillos internos.
Los objetos cerámicos recuperados durante las excavaciones, conservados en su posición original dentro de las casas, ofrecen una ventana directa a las rutinas domésticas, las técnicas de almacenamiento y la vida diaria de los habitantes. Asimismo, la exposición documenta la evolución del poblado desde su construcción entre los siglos X y XI, pasando por su destrucción parcial a causa de un terremoto en el siglo XIII, hasta su abandono definitivo en el XIV.