W.A. MOZART, G. MAHLER
Los días 30 de abril y 1 de mayo, jueves y viernes, a las 20 horas, la Orquesta Filarmónica de Málaga interpretará en el Teatro Cervantes el Programa número 12 de su temporada de abono 25_26 en el coliseo malagueño.
En esta ocasión, la OFM estará dirigida por la batuta del asturiano Pablo González y estará acompañada además por el joven violinista sevillano Javier Comesaña, que actuará como solista.
La primera parte del programa se dedicará íntegramente al Primer concierto para violín y orquesta en si bemol mayor, K. 207 del compositor austriaco Wolfgang Amadeus Mozart, que será interpretada por primera vez por la OFM y en la que intervendrá como solista Javier Comesaña.
Esta obra juvenil del genio austriaco se creyó inicialmente compuesta en 1775, cuando fue puesta por escrito junto con sus otros cuatro conciertos para violín. Sin embargo, el análisis de la escritura y del papel del manuscrito sugiere que la fecha real de su composición puede hallarse en torno al año 1773, cuando Mozart contaba con 17 años.
Es una obra de gran brillantez juvenil, espíritu cortesano y vitalidad, estructurada en tres movimientos que exploran el diálogo virtuoso entre el solista y la orquesta.
En la segunda parte del programa la OFM interpretará la Primera Sinfonía en Re mayor ‘Titán’, GMW 11 del compositor austrobohemio Gustav Mahler, compuesta entre 1884 y 1888.
La pieza fue estrenada el 20 de noviembre de 1889 por la Orquesta Filarmónica de Budapest bajo la dirección del propio autor, con un rechazo casi total por parte de crítica y público.
Inicialmente concebida como un poema sinfónico de cinco movimientos e influenciada por la novela Titán de Jean Paul Richter y otros románticos alemanes, Mahler la revisó posteriormente en varias ocasiones. En 1896 eliminó el segundo tiempo titulado Blumine y los subtítulos extramusicales, estableciendo su forma definitiva de cuatro partes en su publicación el año 1899.
A pesar de la fría recepción inicial, especialmente hacia la Marcha Fúnebre de su tercer movimiento, la sinfonía es hoy una de las obras más apreciadas de Mahler, considerada una “autobiografía cultural” y un hito en su maestría.