De Pablo Fernández-Pujol
Esta selección de obras que el propio autor ha seleccionado, nos habla de un sentimiento naturalista, término que desde el S.VIII hasta el actual se ha asignado a la persona que por su cuenta o por encargo recoge muestras de especies diversas de la Naturaleza para su observación o estudio.
Fernández Pujol conecta con lo ancestral como ya lo hacían los primeros habitantes de las cavernas hace 73.000 años, ilustrando sus rocosas paredes, mostrándonos la realidad de su entorno.
Los seres que el artista nos muestra en este proyecto “son los legítimos habitantes del planeta”, así reivindica el valor del reino animal, culturizando al ser humano sobre la importancia de respetar su entorno, en contra de su instinto egoísta y destructivo.
La belleza de su trabajo nos hace olvidar el trasfondo por el que este
artista multidisciplinar lucha cada día de su vida, su diario gráfico como él lo llama, nos conduce a la belleza de su pintura, y a la conexión con lo ancestral.