Psicología Clínica
CORONAVIRUS Y LA HIPOTECA
Por
Manuel Salgado
Post #63

Retumba claramente a económico cuando lees el término hipoteca, pero si le añado el “apellido” de emocional, es posible que tus pensamientos se encaminen hacia la parte más psicológica, hacia la salud mental y el equilibrio afectivo.

Se habla mucho, en estos días, del coste físico y financiero que supondrá esta crisis provocada por la pandemia del virus COVID-19. Ante esto no tengo nada nuevo que aportarte, porque ni soy médico, o similar, ni tampoco me dedico al mundo de los números.

Ahora bien, si nos metemos de lleno en el terreno de lo emocional, ahí sí que puedo trasladarte esta reflexión, que se centra en cuánto nos va a costar, emocionalmente hablando, a cada cual salir de esta situación.

Obviamente no puedo ni debo hacer una generalización, porque hay casos de todo tipo, que van desde los que pierden a un ser querido por la infección, o los que han vivido esta situación como enfermos, con alguna consecuencia física de tipo crónico… hasta aquellas personas que se han perdido alguna fiesta que tenían preparada de “entrada de la primavera”, y que no podrá celebrarse, con la consiguiente frustración.

Sea como sea, todos tendremos que pagar algo, tarde o temprano.

Mi deseo es ponerte en sobre aviso sobre la cuota que te puede quedar para después, ya que si es muy alta o muy larga en el tiempo te vas a acordar bastante del COVID-19, o más bien de la gestión que llevaste a cabo por este asunto.

Sí, digo bien, la gestión, la forma en qué abordas el confinamiento, el miedo por el riesgo a infectarte, el parón laboral, el compartir espacio de una forma antes no vivida, el tener que evitar contactos sociales durante semanas, los días eternos sin saber bien qué hacer, la información que te sale por las orejas, comentarios de personas cercanas en modo pesimista, incluso “malmetedores” de las RRSS, con ganas de postular a Trending Topic.

Según cómo lo hagas, los recibos serán de uno u otro tipo, porque -aunque no lo creas- eso va a depender de ti en buena parte, como cuando acudes a un banco para solicitar un préstamo: la entidad te hace el estudio y te indica el tipo de interés y la cuota mensual, pero eres tú quien pide la cantidad, dices para qué y decides si aceptas o no las condiciones, entre otras ese seguro de vida que te hace sentir como si estuvieras en el centro de la diana de no sé qué.

¿Qué puedes hacer para reducir esa hipoteca emocional?, pues me permito aportarte esto:

1.- Pasa a la fase de aceptación del problema, para así comenzar a tomar decisiones desde el sentido común, la responsabilidad y el autocuidado, que llevarán al cuidado de los demás.

2.- Infórmate lo justito y de buenas fuentes. Es bueno que conozcas datos, pero es igualmente nocivo que pretendas escribir una “Wikipedia del COVID-19”.

3.- Tanto si tienes la enfermedad tú, alguien cercano o no existe nadie próximo a ti, céntrate en la realidad de cada momento, no “Rappelices” la situación. Hacerlo así reducirá la ansiedad a niveles mínimos y llevaderos.

4.- Crea rutinas que hagan lo más llevadero posible tu confinamiento y el de tu familia, teniendo presente el ejercicio físico y una alimentación saludable.

5.- Pásate por las redes sociales, teléfono o balcón de tu casa para socializar de alguna manera. Está bien conocerte mejor, pero seguro que te cansarás de ti mismo en unos días.

Que sí, que lo sé, que no es fácil, que tienes mucho que hacer, que las horas se te hacen eternas, que tienes miedo, que te confunde tanta información, que no terminas de ver el final de esto, que te parece una pesadilla, que echas de menos el fútbol,…, pero es que no es lógico que dejes de hacer lo que sí puedes hacer, porque estés pensando lo que podrías estar haciendo en otro tiempo.

LA PREGUNTA DEL "MILLÓN": ¿A cuánto asciende ya tu cuota?

Deja tus comentarios. Serán bienvenidos desde el respeto y la libertad de expresión.

Si quieres saber más, pásate por aquí: www.cairys.es

Manuel Salgado Fernández

PSICÓLOGO CLÍNICO y DEL DEPORTE // Col. AN-2.455

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